El Reglamento (UE) 2016/679 y la Ley Orgánica 3/2018 se aplican en cuanto tratas nombre, email o móvil de una persona identificable. Vender una entrada es un tratamiento. Mandar la entrada por WhatsApp también. Usar esa base para una campaña de la noche siguiente es otro tratamiento, con su propia base.
El artículo 21 de la Ley 34/2002 prohíbe las comunicaciones promocionales por email u otro medio electrónico equivalente que no hayan sido solicitadas o autorizadas. Hay una excepción estrecha para clientes de productos similares, con oposición sencilla en cada envío. No es un permiso para escribir a todo el que pisó la sala.